¿QUÉ EFECTOS TIENE LA CALIFICACIÓN DE CONCURSO COMO CULPABLE PARA MI?

¿QUÉ EFECTOS TIENE LA CALIFICACIÓN DE CONCURSO COMO CULPABLE PARA MI?

 

Qué es la calificación del concurso.

Seguro que te ha llamado la atención esto de la «calificación del concurso», y que no sabes muy bien a qué me estoy refiriendo. La situación actual de insolvencia a la que has llegado puede ser por muchas razones, a veces desconocidas incluso para nosotros. De lo que no cabe duda es que esa situación no solo te afecta a tí, sino que afecta todos los que te rodean. Especialmente a tu familia y tus trabajadores pero también a tus proveedores y en general a toda la sociedad. Es por este motivo por lo que el legislador intenta con esta sección valorar cuál ha sido tu conducta a lo largo de la vida de tu negocio.

Recuerda que hasta hace relativamente poco tiempo en España regía el principio de universalidad de las deudas, es decir, las deudas que uno acaparaba eran de por vida, y afectaban a todos sus bienes presentes y futuros.

No es, hasta la llegada, de esta legislación concursal, ya sea para personas jurídicas o para persona natural, que se introduce en España la posibilidad de limitar las deudas, es decir, de que el deudor de buena fe pueda exonerarse de una parte de sus deudas, o de la totalidad de ellas, para darle una oportunidad de poder «Volver a Empezar» desde cero. Incluso con la posibilidad de volver a poner un negocio o volver a emprender con otra oportunidad empresarial.

Por lo tanto, la calificación del concurso lo que trata es de valor cual ha sido tu comportamiento a lo largo de tu vida empresarial o personal, relacionado con tu economía, y también, durante el tiempo que dura el procedimiento. Por tanto, la calificación del concurso, es un procedimiento que permite valorar si tu conducta, o comportamiento, merece o no un reproche, y teniendo en cuenta los resultados de dicha valoración, qué consecuencias va a tener sobre ti por estas acciones realizadas.

 

Cuáles son las consecuencias, los efectos de la calificación.

En el caso de que finalmente tu actuar, antes y durante el proceso de insolvencia, no hubiera sido muy «fino», y finalmente se considere por el Juez, tras la celebración del correspondiente juicio, que tu participación como representante de la sociedad, o como persona natural ha sido culposa o doloso, es decir, que has actuado causando o incrementando el perjuicio de los acreedores, pueden declarar el concurso como culpable. Esta declaración tiene unas consecuencias que se trasladan a las personas que han representado o representa a la empresa, o a tí directamente, si eres persona natural. 

Tienes que tener en cuenta que llegado este momento incluso pueden existir cómplices que sean declarados como tal y tendrán que hacer frente igualmente a las consecuencia de tal declaración.

 

Así las cosas, la calificación como culpable tiene las siguientes consecuencias:

  •  La inhabilitación de las personas naturales afectadas por la calificación para administrar los bienes ajenos durante un período de dos a quince años, así como para representar a cualquier persona durante el mismo período.
  •  La pérdida de cualquier derecho que pudieras tener, tú o alguna declarada cómplice, como acreedores concursales o de la masa.
  •  La devolución de los bienes y derechos obtenidos de forma indebida del patrimonio o de la masa activa del concurso.
  •  La  obligación de indemnizar por los daños y perjuicios causados.

Además, no se puede dejar atrás que para el caso de que una misma persona fuera inhabilitada en dos o más concursos, el período de inhabilitación será la suma de cada uno de ellos.

Es decir básicamente pierdes la oportunidad de “Volver a Empezar” de cero, desde luego la posibilidad de montar un nuevo negocio y algunos casos, si te ha quedado algo de patrimonio personal también lo perderás para poder pagar a los acreedores.

 

La importancia de la rapidez.

Como has visto a lo largo de toda esta serie de comunicaciones que has recibido, hay muchas cosas que debes tener en cuenta. Por ello no puedes dormirte en los laureles. Te he comentado hasta la saciedad que puedes «Volver a Empezar», que tienes una segunda oportunidad y que incluso, si las cosas se hacen bien puedes volver a emprender.

Sin embargo, esa posibilidad que la Ley permite la tienes que hacer efectiva. Y para ello tienes que tener en cuenta dos acciones principales:

  •  La primera es que tienes que tomar decisiones y tomar decisiones es eso, hacer. No es esperar a que ya no haya solución, o que sean los demás, tus acreedores principalmente, los que tomen la iniciativa. En ese caso estarás perdido.
  •  La otra acción es actuar de forma honesta. Y cuando hablo de honestidad hablo hacía ti y hacía aquellas otras personas o empresas, a las que has arrastrado a esta situación. Puesto que espero que a estas alturas ya hayas sido, como digo lo, suficientemente honesto contigo como para asumir tus responsabilidades en la parte que te toca. Y hayas dejado de excusarte en unos y otros para aceptar la situación en la que estás.

Aceptar significa precisamente eso, tomar conciencia de la situación en la que uno está inmerso, elegir una o varias de las opciones que en ese momento están a tu alcance, y finalmente tomar acción hacía ellas. En este camino que aquí te planteo «te acompaño.»

Es el único que te queda si realmente quieres «Volver a Empezar» de cero.

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